El diseño utiliza un sistema de cuadrícula sofisticado que permite la colocación asimétrica de imágenes, creando un flujo rítmico a través de las diapositivas.
La paleta de colores se limita estrictamente a grises y negros neutros, asegurando que la fotografía siga siendo el foco principal.
Una característica clave es la diapositiva de 'Workflow', que emplea divisores verticales finos para separar cinco etapas distintas, combinadas con macrofotografía de texturas como mármol, madera y metal.
Este énfasis en la materialidad se refuerza con un amplio espaciado entre letras en los encabezados y el uso de marcadores en mayúsculas - PROPOSITION - centrados en la parte superior de las diapositivas, lo que atrae la mirada sin saturar el lienzo.
El espacio negativo es intencional, proporcionando una sensación de 'galería' donde cada elemento tiene espacio para respirar.