La identidad visual se define por una estética de 'Editorial Moderno'.
Combina una tipografía serif clásica de alto contraste para los titulares con una sans-serif limpia y funcional para la información secundaria, creando una jerarquía clara.
La paleta de colores es poco convencional, utilizando un rojo anaranjado vibrante y un verde lima ácido para puntuar una base principalmente monocromática.
Los elementos geométricos, como las cuadrículas de puntos repetitivas y los bloques rectangulares sólidos, actúan como anclajes para la vista.
Los diseños a menudo utilizan una división vertical de 50/50 o 60/40, permitiendo que las imágenes ocupen su propio espacio dedicado, muy parecido a una pieza enmarcada en la pared de una galería.
Este enfoque estructural garantiza que incluso la información compleja, como el diagrama de 'flujo de trabajo 208', permanezca legible y organizada dentro de un contexto creativo.